Cuando un familiar nuestro se pone enfermo y tenemos que ausentarnos del trabajo, la ley nos permite tal extremo dada la necesidad de salud de nuestro padre, hijo o familiar directo, no así con cualquier mascota que este a nuestro cargo. Por ello la noticia es maravillosa ya que equipara la dispensa para atender a un familiar directo con un animal, aunque al fin y al cabo ¿no son eso exactamente para sus dueños?

En la ciudad eterna de Roma se ha producido no obstante un hecho así: en la universidad La Sapienza (la mas grande de toda Europa) han concedido un permiso laboral retribuido a una empleada que se tuvo que faltar a su puesto de trabajo para atender a su perrita enferma.

Tal ha sido el caso de una bibliotecaria de esta famosa universidad y de su perrita “Cucciola” (Cachorra, en español), una guapísima setter de 12 años de edad, la cual fue operada en febrero del 2017 de un cáncer de mama que la obligó a permanecer postrada un tiempo, razón por la cual su dueña decidió ausentarse de su puesto de trabajo debido a “graves motivos de familia“, justificándolo con la documentación de la operación.

Sin embargo, y aunque en ese momento la bibliotecaria no se daría cuenta de ello, su solicitud fue rechazada por lo que se la descontó un día de sus vacaciones para compensar la falta al trabajo.

Mas tarde, en el mes de mayo, la pequeña Cucciola volvía a tener problemas de salud, mas concretamente un problema de tiroides que parecía asfixiar a la peluda. De nuevo su dueña no dudo un instante y solicitó un nuevo permiso laboral de dos días presentando de nuevo los papeles del veterinario. Sin embargo y aunque en esta ocasión si se pudo enterar de ello, su solicitud fue nuevamente rechazada al informarla que no se podía conceder el citado permiso por no ser un perro lo mismo que un familiar, aun a pesar de exponer ella que Cucciola era toda su familia y que nadie mas podía acompañarla.

Ante esta situación presentó a la universidad una sentencia del Tribunal Supremo de Italia en la cual se indica que no atender a un animal en peligro de muerte es un delito de maltrato. Tras estudiar la situación bajo este nuevo prisma la universidad eligió desdecirse y conceder no solo los dos días correspondientes al segundo permiso, sino también reconocer el permiso de la primera ocasión y devolver a la bibliotecaria su día de vacaciones.

Magnífico precedente para todos los perros y dueños de animales en el país de la bota, los cuales podrán recordar la lucha de Cucciola y su dueña, y gracias a ellas cuidar de las mascotas afectadas por graves motivos de salud  cuidándolas en casa o acompañándolas en el hospital sin que por ello tengan que pedirse días libres y perder su remuneración laboral.

¿Llegará esto a ocurrir algún día en España? y mas aún ¿veremos el día en que la legislación reconozca a nuestros perros, gatos y demás mascotas como miembros de nuestra familia? Porque aunque la Ley no lo vea así todos ellos lo son ya de hecho.

Fuente: Diari de Tarragona