Tener sexo delante de nuestra mascota

¿Quien no ha tenido alguna vez sexo delante del perro?. Cuando la pareja comienza a intimar, las pulsaciones se aceleran y los besos dan paso a una incipiente relación sexual. En ese momento sentimos una mirada clavada en nosotros, miramos y allí esta nuestra mascota: observándonos fijamente.




Lo cierto es que esta situación provoca todo tipo de reacciones: algunos lo ignoran, otros se ríen y los demás se sienten molestos. Es por ello que muchos se preguntan si nuestras mascotas entienden lo que están viendo ¿sabrán que estamos teniendo sexo?.

Los perros entienden lo que ocurre

No subestimemos a nuestro peludo amigo, recordemos que su olfato puede detectar e interpretar cientos de olores. Así cuando tenemos sexo delante del perro este puede oler las hormonas que sin darnos cuenta exudamos. Este “olor” tan particular puede resultarle muy curioso e interesante a nuestro perro, que por tanto seguirá observando la escena.




De hecho no es extraño ver que nuestro perro “olisquea” las partes íntimas de una persona. De igual manera que los perros se huelen el culo para así poder reconocerse. Con la información que obtienen comprenden de quien se trata, su sexo o como se encuentra.

Que puede suceder si nuestro perro nos ve teniendo sexo

Existen varias posibles reacciones por parte de nuestra mascota, desde el mas absoluto mutismo hasta una reacción agresiva:

  • El perro permanece quieto y termina por ignorar lo que sucede, resultando para él mas interesante dormir u observar el vuelo de una mosca.
  • Se mantiene impasible, quieto, sin dejar de observar ni por un segundo toda la escena hasta que la relación sexual termina.
  • Decide curiosear un poco mas, se aproxima a la pareja y trata de olisquear todo muy de cerca.
  • La curiosidad del peludo le lleva a interactuar con la divertida pareja que no para de moverse, con suerte lo mas que hará será poner su pata sobre nosotros o como mucho lamer a quien tenga mas cerca.
  • Esto no le esta gustando nada al perro, el cual decide que nadie va a tocar un pelo a su dueño/a, se vuelve agresivo y puede llegar a morder a alguien.

Afortunadamente la inmensa mayoría de las ocasiones la reacción de nuestro peludo es la primera o la segunda. En algunas contadas ocasiones curiosea como en la tercera o en la cuarta. Y en ocasiones bastante escasas tiende a volverse agresivo.

Que es lo mejor que podemos hacer

Algo que debemos tener claro desde el principio es que los perros son animales de costumbres. Si nuestra mascota siempre ha dormido en el dormitorio y nuestra pareja para el encuentro sexual no vive con nosotros ¿acaso no es lógico pensar que el perro pueda sentirse extrañado y curioso ante esta inesperada situación?




A menos que tengamos muy claro que  a las dos personas que van a mantener relaciones les es indiferente que el perro pueda mirar, lo ideal sería antes de comenzar llevar a nuestro amigo a otra parte de la vivienda.

Para ello es preferible no encerrarle, puesto que no se trata de provocar un estrés innecesario. Si que podemos llevarle a otra habitación y dejarle con algún juguete o premio para que se entretenga.

Eso si, en cualquiera de los casos, salvo que nuestro perro se tome con mal genio nuestro encuentro sexual, no le demos mas importancia de la que realmente tiene: disfrutemos del momento con nuestra pareja.