Cuando leemos una noticia que habla de perros maltratados, que se hallan en una pesima situacion higiénica, que no reciben atención veterinaria, o que no tienen sus cartillas y chips identificativos al día, pensamos en una persona que en nada quiere a los animales, pero nunca una persona a la que se le supone una especial afinidad y cercanía a los perros, como lo son los dos voluntarios que conformaban la Unidad Canina de Protección Civil de la localidad de Vigo hasta hace pocas semanas.

Y es que al parecer estas personas se acercaron a la clínica veterinaria Akivet solicitando el sacrificio de Vespa, una pastora aleman de la raza Malinois, debido a una herida en la pata de la pobre perra. Sin embargo el estado de la perra era tan deplorable que los veterinarios decidieron hacer oídos sordos a la absurda solicitud, consiguiendo la cesión del animal y procediendo a salvar su vida con una complicada operación que por desgracia la costó la maltrecha pata. En ese momento se hace cargo del animal la protectora “Alma PPP”, quien para conseguir fondos y poder costear el precio de la intervención inició una campaña en Internet.

Resulta que Vespa es toda una heroina la cual en el pasado participó en acciones tan importantes como la busqueda de un percebeiro perdido en la localidad de A Guarda. Su suerte desde entonces había cambiado considerablemente.

La campaña en Internet resultó tener tanta reperpusión que llegó hasta la Guardia Civil, quienes ante esta noticia decidió investigar lo sucedido y enviar a los miembros de la Unidad Seprona al domicilio en la localidad de Chapela, en donde supuestamente había estado viviendo la pobre Vespa junto a los posteriormente denunciados.

Y es que en este domicilio la Benemérita encontró un total de once perros mas viviendo en unas condiciones absolutamente deplorables, sin agua, sin comida, sin limpieza, sin higiene, sin atención veterinaria y sin documentación de ningún tipo, el resultado por supuesto no podía ser otro que un estado muy precario y con grave riesgo para la salud de estos pobres animales que habían conformado, junto a Vespa, la citada Unidad Canina de Protección Civil.

A partir de ahí la Guardia Civil procedió a denunciar a las dos personas responsables por un delito de maltrato animal, así como por diversas faltas administrativas. En cuanto a los perros varios que habían sido cedidos a Protección Civil fueron recuperados por sus dueños, mientras que otros catalogados como de razas consideradas potencialmente peligrosos eran retirados por el propio Seprona.

Mientras la investigación continúa se consultó al presidente de la agrupación de voluntarios de la Protección Civil de la localidad de Vigo, el cual manifiesta que la Unidad Canina efectivamente existió hasta unos meses antes, momento en el cual los dos voluntarios, hoy denunciados, que conformaban esta unidad dejaron simplemente de aparecer, a la vez que se mostraba sorprendido de lo sucedido ya que además de afirmar que nunca había visto que los perros estuvieran en mal estado tenía conocimiento que eran personas que ayudaban a animales abandonados buscándoles casas de acogida.

¿Que pasaría para que estas personas cambiaran su forma de ser y en lugar de ayudar a los animales abandonaran a estos dejándoles enfermar y languidecer sin causa ni razón aparente? Mientras la justicia aporta luz sobre este asunto los pobres perros de la desafortunada unidad canina se curan sus heridas y recuperan sus vidas.

Fuente: Vigoe