Lo que el agua se llevó… y nosotros no impedimos

Tal y como sucediera hace dos años se repite la historia: la crecida del Ebro supone una catástrofe a todos los niveles. Nuevamente las aguas desbordadas inundan calles, pueblos, ciudades, campos y granjas.

Si hablamos de lo material las pérdidas son millonarias. Si hablamos de vidas humanas hay que lamentar la muerte de un pastor ahogado.

Ahora bien, no son pocas las vidas animales perdidas hasta el momento. Y lo peor está por llegar porque miles de animales han sido abandonados a su suerte, con el agua literalmente al cuello, y nadie hace nada por salvar sus vidas.




Se ha denunciado, pero nada ha cambiado

Miles de cerdos, vacas, caballos, y otros animales de granja han sido dejados atrás. Sin posibilidad de escapatoria, ni esperanza de rescate. Todos los granjeros, dueños y responsables de estos animales son plenamente conscientes de esta situación. Por desgracia muy pocos intentarán poner a salvo a sus animales. La razón no es otra que la muerte de estos les permitirá cobrar una fuerte indemnización del seguro. Se cambian vidas por billetes manchados de sangre.

Desde distintas organizaciones y desde el partido animalista PACMA se esta denunciando la muerte de estos animales. De hecho ya se advirtió el pasado viernes día 13, previamente a la crecida, al Gobierno de Aragón que esta situación ocurriría, solicitando al mismo que activara el Plan de evacuación de animales en catástrofes y situaciones de emergencia, pero este hizo caso omiso.

Además también se esta denunciando la omisión del socorro de los animales abandonados. Se pretende que no sean considerados como pérdidas económicas y nadie cobre un euro por muertes que fueron consentidas. Si nos ceñimos a lo estrictamente material eso sería un fraude. En lo humano quien hace algo así demuestra ser la peor de las basuras.




La historia se repite

Ya ocurrió en el año 2015, en circunstancias muy parecidas, cuando murieron 10 mil animales. 

Muertes agónicas y lentas en una lucha por su vida de los desesperados animales, abocada al fracaso de antemano.

Tanto en aquella ocasión como cada vez que ocurre una catástrofe natural los animales acaban siendo los peores parados. Entonces siempre hay algunos dueños que se desviven por conseguir salvar a sus animales, otros aunque así lo quieren e intentan no pueden o no lo consiguen. Luego están las almas podridas que se hacen a un lado y permiten que sus animales perezcan a cambio de su sucio dinero.

El ser humano por desgracia no cesa en mostrar su peor cara, y siempre son la naturaleza y los animales quienes pagan las consecuencias de ello.

El siguiente vídeo contiene imágenes de animales de granja luchando desesperadamente por sus vidas. Resulta triste y doloroso verles así de indefensos. Si piensas que no puedes soportar verles en esa situación mejor no lo abras