La vida que complicó una parálisis cerebral la mejora un perro de asistencia

Alonso es un pequeño de apenas cinco años de edad que vive con un 99% de discapacidad diagnosticada debido a una parálisis cerebral, y cuya vida ha cambiado desde la llegada de “Denzel”, un perro de asistencia que se halla en prácticas.

La historia conjunta del pequeño y su amigo canino nació el día que Covadonga, madre de Alonso, vio a este reaccionar moviendo la mano al observar a otro perro de asistencia y tuvo claro que esa compañía era la que su hijo necesitaba.

Las dificultades para conseguir un perro de asistencia

Pero no les resultaría fácil conseguir un perro de asistencia para el apoyo y cuidado de Alonso: los canes entrenado para personas con discapacidad pueden llegar a costar hasta 15.000 €, no existiendo subvenciones para ayudar en estos casos.

Por ello, y tras comenzar una campaña en redes sociales que les ayudara a conseguir el dinero, conoció a Pomi Ramirez Alonso, adiestrador de perros para la Policía Nacional.

Este afirma que cualquier perro puede ser adiestrado para asistencia, incluso uno abandonado, comenzando ambos a buscar un perro en Internet.

Aparece Denzel

Pero sería precisamente Alonso quien encontraría a su amigo, y es que su reacción al ver la foto de un cruce de labrador chocolate de una asociación de Sevilla no dejó lugar a dudas que él era el elegido.

De eso hace ya año y medio y desde entonces Denzel vive en la casa de Alonso, alternando las clases para conseguir su certificado de perro de asistencia con la práctica que es la vida diaria.

Cuenta Covadonga que Alonso reaccionó muy bien cuando conoció a Denzel, y que este jamas se separa de su joven compañero.

Una ayuda y terapia constante

Ahora el pequeño es capaz de ponerse de rodillas ayudado por Denzel, quien le empuja con su hocico para ayudarle, y es que la vida de Alonso ha mejorado desde que en ella apareciera su peludo amigo.

Pero es que son muchas las actividades que ambos hacen juntos: quitarse los calcetines, encender las luces, llamar al timbre o a Emergencias. Todo es mas fácil para Alonso cuando le acompaña Denzel.

Mas que una asistencia

En cualquier caso el perro, sin ser especialmente cariñoso, es mucho mas que una ayuda para Alonso: entre ambos existe una relación especial ya que Denzel ejerce de madre del pequeño mordisqueándole los píes como si de su propio cachorro se tratara.

Así la conexión entre ambos es muy especial y si, por ejemplo a Alonso le sube la fiebre de inmediato Denzel comienza a ladrar y saltar advirtiendo del peligro, sin separarse para nada de su amigo.

Falta de legislación

Pero a todas las dificultades que ambos tienen que enfrentarse a diario se ha unido otra que, a pesar de su simpleza, no tiene solución a día de hoy: la ausencia de una legislación nacional sobre perros de asistencia.

De esta manera, y dado que las competencias legislativas en este sentido están transferidas a las Comunidades Autónomas, nos encontramos con toda un laberinto legal que, o bien cambia de un lugar a otro, o bien no existe directamente.

Por ello la familia de Alonso, así como el pequeño y su fiel Denzel, llevan tiempo luchando para que se legisle adecuadamente y los perros de asistencia puedan realizar su tan importante labor en cualquier lugar que se encuentre aquel a quien deben y quieren ayudar.

Fuente: La gaceta de Salamanca.