TU PERRO SABE SI ESTAS FELIZ O ENFADADO

Y esto es lo que demuestra un estudio publicado por  la revista “Current Biology” donde sus autores,  unos investigadores de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, aseguran que “Los perros pueden distinguir expresiones de enfado  y felicidad en los seres humanos, pueden decir que estas dos expresiones tienen significados diferentes, y que pueden hacer esto no solo con las personas que conocen bien, sino incluso con caras que nunca han visto antes”.  Dice Ludwig Huber, autor principal del estudio.

Ya anteriormente se había tratado de ver si los perros podían diferenciar las expresiones emocionales humanas, pero nunca antes había convencido del todo.

Este descubrimiento representa la primera evidencia sólida de que un ser vivo no humano pueda distinguir expresiones  emocionales de otra especie. Ya hace 3 años unos investigadores húngaros aseguraron que niños y perros compartían parecidas habilidades cognitivas para leer las expresiones humanas.

En este estudio se entrenó a los perros para que aprendieran a discriminar imágenes de la misma persona con una cara feliz o una enfadada.

En todos los casos, a los perros se les ponía que solo pudieran ver la parte superior o la parte inferior del rostro humano, después de entrenarlos con 15 pares de fotos, los investigadores se dispusieron a poner a prueba las habilidades discriminatorias de los perros en cuatro tipos de ensayos. En el primero se les pusieron la misma mitad de las caras ya usadas para el entrenamiento pero con rostros humanos distintos a los anteriores. En el segundo lo que se utilizo fue la otra mitad de los rostros ya usados en el entrenamiento. En este tercer ensayo, se utilizaron la misma mitad de los rostros pero esta vez de personas distintas, nuevas para ellos y en la cuarta y última lo que se utilizó fueron las partes izquierdas de los rostros utilizados en el adiestramiento.

En estos ensayos se descubrió que los perros eran capaces de distinguir y seleccionar una cara feliz o enfadada con mayor frecuencia de la que se habría esperado al azar.

“A nosotros nos parece que los perros asocian una cara sonriente con un significado positivo y una cara de enfado con un significado negativo”, Müller y Huber aseguran que los perros eran más lentos cuando intentaban que asociaran una cara de enfado con un recompensa, lo que parece sugerir que ya tenían una idea basada en la propia experiencia de que es mejor mantenerse lejos de las personas con rostros de enfado.

Los investigadores Austriacos aseguran que este es solo el primer paso y Corsin Muller coautor dice “Será necesario seguir trabajando para averiguar las consecuencias fisiológicas y de comportamiento de la observación de las emociones en los demás, por ejemplo si los perros muestran lo que llamamos contagio emocional”.