Parecía que algo así nunca sucedería pero al fin es una realidad: una persona ingresará en prisión por un delito de maltrato animal. Concrétamente será Carmen Marín, ex responsable del Parque Animal de Torremolinos (Málaga).

Los delitos que han sido declarados probados no dejan lugar a dudas de lo acertado de la sentencia: desde principios del año 2008 hasta octubre del año 2010 la sentenciada se benefició de su puesto para lucrarse económicamente sacrificando a miles de perros y gatos, independientemente de su estado de salud, causándoles horribles sufrimientos.

No son pocas las razones por las que el Juzgado de lo Penal 14 de Málaga ordenó el pasado día 9 de noviembre que la citada ingresará en prisión en el plazo improrrogable de cinco días al desestimar el último recurso que esta había presentado, bajo advertencia de ser puesta en busca y captura de lo contrario.

Una muerte cruel y dolorosa

Se ha probado durante el juicio que la sentenciada llevaba, conjuntamente con uno de los trabajadores del parque, a los animales a una zona reservada del centro al que solo ambos tenían acceso, y allí procedían al sacrificio de estos haciendo uso de una inyección mortal, pero con una dosis muy inferior a la indicada para no hacer sufrir a los animales, para de esa manera ahorrar un dinero que, repercutía en las personas implicadas.

Esto provocaba que los animales no murieran en el acto y sin dolor, tal y como esta legalmente indicado para los casos de eutanasia, sino que sufrían agonías absolutamente innecesarias.

Además de lo horrible de lo anterior se da la circunstancia que los animales sacrificados prácticamente en ninguna ocasión se encontraban en alguna de las situaciones que la ley indica para permitir tal práctica, mas bien lo contrario: perros jóvenes y gatos sanos eran injustificadamente sacrificados sin miramientos.

Por si esto no fuera poco la sentencia se aplica igualmente por los delitos de intrusismo profesional, al haber administrado la ex responsable las inyecciones letales sin tener la titulación necesaria para tal práctica.

De igual manera se la sentencia por el delito de falsedad documental, ya que se firmaban y sellaban documentos a nombre de veterinarios que jamas habían visto a los animales sacrificados y que, en ningún caso, habían justificado la eutanasia de estos.

Mas de mil vidas por dinero manchado de sangre

Con todo ello, y a un ritmo que llegó a ser de hasta tres tandas de sacrificios a la semana, conseguían que el Parque Animal siempre tuviera celdas libres a la espera de los desafortunados nuevos inquilinos que ingresaban en este macabro corredor de la muerte.

La sentenciada, Carmen Marín, ingresará por tanto en prisión para un plazo de tres años y nueve meses por el exterminio continuado de mas de 1200 animales entre perros y gatos.

Además deberá abonar una multa de 25.000 € por los hechos, debiendo también indemnizar a los socios del Parque Animal y a un veterinario despedido durante su reinado de terror.

También ha resultado condenado el único empleado del centro que consintió, ayudó y se benefició del asesinato de todos los indefensos animales.



Es un principio, pero se debe ir mas lejos

Es la primera vez en la historia que una persona ingresará en prisión en España por un delito de maltrato animal, y aunque en Animalcan nos alegramos enormemente por esta decisión judicial, deseamos que sea solo la primera de muchas sentencias que lleven a todos aquellos que provocan dolor a los animales a una fría celda.

Pero no solo eso: en España maltratar a un animal esta cada vez mas penado pero cumplir menos de 4 años de prisión por la muerte agónica de cientos de animales nos parece muy poco castigo para semejante crimen ¿estáis de acuerdo?

Fuente: El Mundo