De vez en cuando la vida nos muestra su cara mas amable como es el caso de la historia de Adrianne, una joven perrita abandonada, y Paul Steklenski, un piloto de 45 años.

Adrianne fue recogida de las calles en la ciudad de Oxford, Carolina del Norte por una protectora de animales, pero por desgracia presentaba un serio problema en su vejiga para el que la única posibilidad de cura pasaba por someterla a una costosa operación en la ciudad de Stamford, en Coneccticut, la cual se halla a mas de 700 kilómetros de distancia.

Ante la falta de liquidez para afrontar el gasto quirúrgico por parte de la protectora, se estableció fecha para que la pobre Adrianne fuera dormida y pudiera cruzar el arco iris, pero poco antes de que ese dia llegara se presentó allí nuestro piloto perteneciente a una Organización protectora de animales, quien habiendo ya viajado los mas de 500 kilómetros de distancia hasta Carolina del Norta desde su propio domicilio, había oído acerca de la perrita y había decidido intentar salvarla la vida.

Así con el dinero de la operación conseguido a través de su propia Organización, traslado el mismo a la perrita en su avioneta en un largo viaje hasta Connecticut en donde fue operada con éxito tras largas horas de angustia por la salud de la peluda.

Ahora solo falta que la buena de Adrianne encuentre una familia que la quiera para los muchos años de vida que ahora tiene por delante, y que se repitan mucho mas a menudo ejemplos de actitudes como la de nuestro amigo.